miércoles 24 de septiembre de 2008

Encuesta UFG: 24 puntos arriba!

Amigos:

Probablemente la mayoría habrá escuchado sobre la encuesta del Centro de Opinión Pública (COP) de la Universidad Francisco Gavidia que fue dada a conocer ayer, en la que el FMLN aventaja a Arena por casi 24 puntos.
Un detalle es que la versión preliminar que circuló en horas de la mañana no tenía algunas láminas importantes, como la pregunta de por quién se votaría para presidente sino que sólo preguntaba para diputados. Más tarde me llegó la versión completa, que comparto con todos ustedes acá.

http://www.sendspace.com/file/g0oe4e

Un saludo

Alluro
Blog El Tenampa

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Gracias Alluro la pasare por todos mis compañeros de la UES, para que ellos hagan lo mismo. Se dice que las encuestas son las fotos del momento, sin embargo ya hay muchas fotos entonces a favor de Funes. Vamos por el cambio, Viva Mauricio Funes y el FMLN

Jorge Somoza dijo...

Buen dia Alluro.

Quiero tomar la palabra y hablar sobre la última encuesta publicada por la UFG, esa noticia es sin duda un aliciente más que nos debe alegrar y motivar en esta campaña electoral que ya comenzó hace un buen rato.

Sin lugar a dudas, el saber que estamos casi 24 puntos arriba de los ARENARCONAZIS es algo que nos llena de regocijo y sentimos que ya acariciamos la guayaba y que ya ganamos!, es bonito porque todos los compas anda bien optimistas y hasta dan más ganas de hacer trabajo de partido por purita convicción, ya que después de tanto sufrimiento de nuestro pueblo y tantas derrotas por fin parece que llega ese momento tan esperado de ganar la presidencia.

Se sienten los vientos de cambio, se ve que se viene un Nuevo El Salvador... pero OJO... Recordemos un poco y volvamos al 2 de julio de 2006 en México. Recordemos lo que le sucedió en ese entonces al PRD y al candidato AMLO, él ganó las elecciones pero el PAN con fraude le arrebató la victoria.

Cuál fue el escenario en México? En México al igual que en El Salvador, la izquierda aparecía arriba en TODAS las encuestas, en TODAS con un AMPLIO margen similar al nuestro, todos los medios de comunicación, incluídos los PLUMIFEROS de derecha, decían que López Obrador ganaría... Que sucedió? que la majada se durmió, se acomodó y se confió, si algo tenemos es que a veces pecamos de TRIUNFALISTAS, y no vemos a los BUITRES que tenemos como enemigos, recordemos que nos enfrentamos a las ARPIAS ARENARCONAZIS que son capaces de todo para perpetuarse en el poder, no tienen corazón, ni son respetuosos de las reglas del juego, si fueron capaces de matar a Monseñor porque no nos querrían acabar a nosotros?

La bestia ARENARCONAZI ahorita está herida y rabiosa y hará hasta lo imposible por ganar a como de lugar porque ellos no conciben un país sin privilegios especiales para ellos, no les importa nada y van a dar la pelea hasta el último momento por todos los medios y no van a entregar la guayaba así tan chiche. Pero también nosotros LOS TENEMOS BIEN PUESTOS y el dia de las elecciones todos vamos a luchar por defender la victoria, a pelear cada voto y dar todo para asegurar la victoria.

Decía el Ché: "Al enemigo no hay que creerle ni así tantitito, ni una sola palabra".

Así que todo el pueblo salvadoreño debe salir en masa el dia de las elecciones a votar, a proclamar y celebrar la victoria, a hacer presencia, asegurar el triunfo y hacer presión. Además el pueblo debe inundar los centros de votación la noche de las elecciones para consolidar el triunfo y exigir transparencia... eso lastimosamente fue algo que no hicieron los compas en México, se creyeron victoriosos y no salieron a las calles a legitimar el triunfo, salieron hasta que el tamal ya estaba cocinado, ya era demasiado tarde.

Para que veamos lo que sucedió en México recomiendo este enlace en nuestro querido blog El Trompudo del video "Fraude", de Luis Mandoki. Película que relata, en toda su complejidad, el fraude que se organizó en el 2006 contra Manuel López Obrador (105 minutos).

(El video está hasta el final de la página citada).

http://pijazo.blogspot.com/search?updated-max=2008-07-15T23%3A06%3A00-06%3A00&max-results=7

Alluro sería interesante que posteara algo sobre el fraude en México para alertar al pueblo, porque ya anda un grupo de asesores mexicanos en nuestro país asesorando al POLECIYON DUNDO para repetir lo ocurrido en México, porque ya en elecciones pasadas nos la han hecho los ARENARCONAZIS, para muestra un botón: se recuerdan de los marcadores que no servían en los centros de votación, que algunos hasta estallaron y quemaron a unos compas, se acuerdan también que se fue la luz, a pues, triquiñuelas idénticas van a querer hacer.

Sería ideal que repostearan el video de Luis Mandoki para que la majada lo viera y estuvieramos todos truchos!!!

Mandoki fue también el director de la película "Voces Inocentes", es decir es un profesional serio.

Comprendan mis palabras compas, no quiero desanimar a nadie porque no hay alquien que esté más contento que yo por el resultado de las encuestas, mas bien mi llamado es a toda la ciudadanía CONSCIENTE para que no nos traguemos el cuento de una victoria fácil, no nos DURMAMOS / ACOMODEMOS / CONFIEMOS, dice el dicho: "Sabio es el que aprende de los errores de los demás", entonces nosotros echémonos eso a nuestra matata y estemos buxos.

Este fin de semana hay Megajornada Nacional de Volanteo, así que todos con entusiasmo a apoyar los volanteos y visiteos casa por casa y a hacer contacto con los vecinos y hablarles del programa de gobierno del cambio.

Con alegría sigamos la lucha compañeros, porque la lucha es bella cuando la hacemos juntos.

Nace la esperanza y viene el cambio.

FMLN Victoria 2009.

Anónimo dijo...

Mauricio Funes en el ENADE 2008

Discurso pronunciado por Mauricio Funes en el ENADE 2008 San Salvador, 24 de septiembre de 2008.

Saludo a los miembros de la Junta Directiva de la Asociación Nacional de la Empresa Privada, ANEP y, de modo especial, a su Presidente, Ingeniero Federico Colorado.

Saludo también a las autoridades de gobierno y al cuerpo diplomático acreditado en el país, a los representantes de organismos internacionales, de universidades y centros de investigación, a representantes de partidos políticos, al empresariado en general e invitados especiales.

Agradezco a los organizadores de este evento la oportunidad que me brindan para expresar y compartir con ustedes algunas ideas sobre la situación del país y los desafíos que enfrentamos y seguiremos enfrentando todos los salvadoreños y salvadoreñas que deseamos hacer de El Salvador una sociedad incluyente, próspera, desarrollada y competitiva, donde los beneficios del crecimiento económico alcancen a la mayoría de la población.

Extraigo estas reflexiones de nuestro Programa de Gobierno, aprobado por unanimidad en la última Convención Nacional Ordinaria del FMLN, celebrada el pasado 17 de Agosto.

Aprovecho la ocasión para invitarles a un diálogo nacional con el propósito de encontrar juntos la solución a los problemas que nos aquejan, en el cual nuestro Programa de Gobierno, en tanto propuesta a la nación, puede convertirse en un insumo para el análisis y la discusión.

Los problemas del país son de tal magnitud y complejidad que un par de minutos no son suficientes para analizarlos en toda su dimensión y menos para exponer sus posibles soluciones.

Confío que este encuentro abra la puerta y construya el camino necesario para propiciar un entendimiento entre todos los sectores políticos, sociales y económicos que creemos en la necesidad de un cambio de rumbo para el país.

El Salvador está pasando un momento excepcional que exige dejar a un lado nuestras diferencias y nuestros intereses particulares y unirnos alrededor del interés nacional.

Sólo de esta manera estaremos preparados para enfrentar con éxito los enormes desafíos que tenemos enfrente y aprovechar las oportunidades y potencialidades que siempre están presentes en los momentos de dificultad y de crisis.

Debemos ser realistas. No estamos bien. Debemos ser francos. Debemos aceptar que estamos mal, pero que tenemos la posibilidad de mejorar.

La crisis económica y financiera internacional nos encuentra en una situación muy vulnerable como consecuencia de una inadecuada gestión económica que ha desprotegido a los sectores productivos, ha reducido los márgenes de acción del gobierno para actuar rápida y eficientemente ante la presencia de choques económicos externos e internos y que en los últimos meses ha puesto en peligro la estabilidad macroeconómica como consecuencia de la aplicación de políticas insostenibles que han generado un peligroso deterioro de la situación fiscal.

Estoy consciente que no es el momento, ni tampoco es la actitud deseable, la de comenzar a descargar responsabilidades en otros, pero tampoco puedo pasar por alto que la forma como se ha manejado la economía del país en los últimos años explica en buena medida la situación con la que recibimos estos impactos.

El más reciente informe de la prestigiosa firma calificadora de riesgos “Standard and Poor’s” señala que no obstante los avances alcanzados, nuestro país continúa presentando rezagos frente a otros de la región con calificación crediticia similar expresados en los débiles indicadores sociales que aún muestra brechas evidentes en educación, tecnología y capacitación, altas tasa delincuenciales que limitan las perspectivas económicas, insuficientes avances en productividad y creciente inflación que minan la competitividad, alto déficit fiscal, entre otros problemas.

Como resultado, la pobreza ha vuelto a aumentar, sobre todo en las zonas rurales, el costo de la vida se ha incrementado a niveles inaceptables y los sectores productivos tienen cada vez más dificultades para producir por la falta de políticas claras y consistentes que los ayuden en estos momentos de dificultad.

Desafortunadamente, las perspectivas de corto plazo no son buenas.

Existe un consenso amplio entre las instituciones internacionales de financiamiento, las calificadoras de riesgo y los analistas más destacados de que este año y el próximo el crecimiento económico se reducirá, que la inflación se mantendrá en niveles altos para una economía dolarizada, que las finanzas públicas se deteriorarán aún más y que probablemente las remesas disminuirán aún en términos absolutos.

Estas tendencias repercutirán negativamente en las condiciones de vida de la población y seguramente más salvadoreños y salvadoreñas pasarán a engrosar las filas de los pobres o se harán más pobres de lo que ya son.

En resumen, estamos pasando por un momento crítico que requiere serenidad y claridad sobre lo que hay que hacer y cómo hacerlo y honradez para reconocerlo. Pero sobre todo se requiere cerrar filas y unirnos alrededor del interés nacional.

En nuestro programa de gobierno y en el plan de gobierno que estamos elaborando, consideramos que la única manera sostenible de reducir la pobreza y la desigualdad y mejorar la calidad de vida de todas las familias salvadoreñas, es generando un proceso de crecimiento económico alto y sostenido que produzca más y mejores empleos.

El responsable principal de generar empleo no es el Estado, sino los empresarios tanto nacionales como internacionales.

Esto tampoco debe llevarnos a sostener que el Estado deba desentenderse de la obligación de crear el clima necesario para el desarrollo de los emprendedores privados.

Por eso, en mi gobierno, los empresarios tendrán todo el apoyo para que puedan invertir y prosperar.

Creemos en el mercado como asignador eficiente de recursos, pero también reconocemos la necesidad de una eficiente intervención del Estado para corregir sus fallas.

No se trata de Más Estado, sino de Mejor Estado.

Deseo aprovechar este espacio para ratificar ante ustedes y ante el país mi compromiso de crear un clima de negocios que favorezca y promueva la inversión privada nacional e internacional.

Una condición esencial para crear un clima de negocios favorable es generar confianza y certidumbre.

Reafirmo por ello mi compromiso de mantener la dolarización de la economía y de respetar los acuerdos comerciales, incluyendo el tratado de libre comercio con Estados Unidos.

El FMLN, como muchos otros sectores en el país, se opuso desde el inicio a la dolarización que en las actuales circunstancias, lejos de habernos traído el paraíso prometido, ha reforzado nuestras debilidades y los riesgos que la crisis actual conlleva, debido a que al no haberse avanzado en el área fiscal, ha estrechado los márgenes de maniobra del Estado para definir y ejecutar políticas públicas.

No obstante, estoy convencido que en estos momentos el costo de desdolarizar el país es mayor que el de mantener el dólar como moneda de curso legal. Por eso insisto en cerrar este debate y no dejar ninguna duda que mientras el análisis del proceso económico de nuestro país no nos indique otra cosa, la dolarización se mantendrá.

Reitero además lo expresado en nuestro Programa de Gobierno a propósito del TLC con Estados Unidos: respetaremos los acuerdos comerciales suscritos por gobiernos anteriores.

Así mismo, quiero ratificar mi compromiso de respetar y fortalecer el Estado Constitucional de Derecho y la institucionalidad democrática.

Hago mío el énfasis que los organizadores de este encuentro han plasmado en el documento que sirve de base al evento y que propugna por la consolidación de la institucionalidad.

Al igual que ustedes, también creo que “lo más importante para los ciudadanos y para el sector empresarial es la estabilidad y la predictibilidad”

Sin reglas claras y aplicables a todos por igual no es posible alcanzar el desarrollo que todos aspiramos.

El documento que ustedes han elaborado propone algunas apuestas estratégicas que, en general, yo comparto. Por nuestra parte, también hemos elaborado algunas, como por ejemplo, lograr un crecimiento económico alto y sostenido liderado por la inversión productiva y por el conocimiento, razón por la cual he planteado la necesidad de construir una Alianza Nacional por el Conocimiento y de invertir más en educación, en investigación y en desarrollo. También nos hemos propuesto como objetivo estratégico convertir a El Salvador en el centro de la integración centroamericana, razón por la cual hemos definido como una prioridad central de mi gobierno impulsar el avance del proceso integracionista desde una perspectiva integral.

Sin embargo, como la experiencia de las últimas décadas muestra, para que las apuestas estratégicas realmente se conviertan en el horizonte que guía la definición y ejecución de políticas públicas, se requiere que dichas apuestas tengan un fuerte respaldo social y político.

Es precisamente por esta razón que le he propuesto al país elaborar una Estrategia Nacional de Desarrollo que cuente con un consenso general. Hoy ratifico dicha propuesta y me comprometo a convocar a un diálogo amplio sobre una estrategia nacional de desarrollo durante los primeros meses de mi gobierno. Y para ello mi Gobierno retomará la propuesta ENADE 2004 sobre la necesidad de crear un Consejo Económico y Social del país para discutir iniciativas y propuestas sobre soluciones de nación.

Esto pasa por cambiar la forma tradicional de administrar y resolver nuestras diferencias y de concebir el ejercicio público.

Como señalamos en nuestro Programa de Gobierno: “A pesar de las reformas realizadas – que dieron origen a Los Acuerdos de Paz- los avances para la consolidación del Estado de Derecho y de la democracia han estado condicionados por gobiernos caracterizados por la utilización del Estado y la política pública para concentrar riqueza y poder en pequeños grupos y por una práctica administrativa caracterizada también por la vulneración de las instituciones, de los procedimientos legales, la falta de transparencia, el irrespeto a las mayorías y a los intereses públicos”

La receta es simple: debemos poner fin al hegemonismo como metodología política y de gestión y pasar a la construcción de consensos como una nueva forma de toma de decisiones.

El consenso como centro de la política implica un sistema permanente de consultas con todos los sectores.

En el campo de la economía, de la infraestructura, de la innovación tecnológica, de la educación, el empresariado nacional y los inversionistas extranjeros tendrán participación en las decisiones que se adopten.

Y de la misma manera que el Estado abrirá las puertas, pedirá de los convocados la responsabilidad que emana del protagonismo que adquieran.

En este esfuerzo es necesario que apartemos los prejuicios con que habitualmente se encara una propuesta que proviene de una fuerza política de oposición.

Tal vez con más insidia, que ignorancia, se me interroga una y otra vez acerca de si mi gobierno será socialista o más aún, si acabará alineado con aquellos gobiernos que aseguran construir el llamado “socialismo del siglo XXI”

Nada más alejado de la realidad política del país que semejante pretensión.

Aspiro a conducir un Estado que cree las condiciones básicas imprescindibles para facilitar en el país las inversiones locales e internacionales, así como para crear ese necesario clima de negocios que surge de una sociedad dispuesta a encarar un franco proceso de desarrollo.

Aspiro a que en El Salvador funcionen las instituciones, se cumplan las leyes, para que funcione la democracia.

El Salvador, nuestro país, necesita dejarse de rótulos y falsos dilemas y poner a trabajar en plenitud sus potencialidades productivas.

En primer lugar, el sector agropecuario.

La crisis alimentaria y el alza desmedida del costo de la vida tienen mucho que ver con el abandono de la actividad agropecuaria; con la falta de atención, de incentivos, de cuidado de parte de los gobiernos. Un abandono inexplicable. La suposición de que la importación favorecería la competencia y la baja de los precios ha sido un error estratégico de gravísimas consecuencias económicas y sociales. Hoy no tenemos cómo abastecer nuestro empobrecido mercado interno y el sector rural se ha convertido en el principal abastecedor de emigrantes y mano de obra para economías más desarrolladas, como Estados Unidos.

Pero deberemos tener mucha energía en desarrollar otras áreas de la actividad industrial y de los servicios. Por supuesto que lo haremos dentro de los marcos de la economía de mercado y con énfasis en proteger y promover la iniciativa privada nacional.

En síntesis: debemos lograr reconstruir nuestro tejido productivo porque hasta ahora hemos marchado en dirección contraria.

El Salvador no puede seguir siendo sujeto pasivo y débil ante las circunstancias internacionales.

El Estado no se desentenderá de estas cuestiones porque son estratégicas. El crecimiento de la producción, del empleo, la distribución equitativa del ingreso, el incentivo a la innovación tecnológica y a la investigación, la apuesta a la educación, entre otros, son objetivos que competen tanto a lo público como a lo privado.

En este contexto, no puedo menos que enfatizar la necesidad de construir la unidad nacional y trabajar en la construcción de una estrategia nacional de desarrollo que surja de un proceso democrático de diálogo y concertación.

Dadas las circunstancias extraordinarias que vivimos, la búsqueda de acuerdos no puede ni debe esperar hasta que asuma el nuevo gobierno. Debemos, hoy y no mañana, alcanzar un acuerdo político sobre uno de los temas más urgentes: el manejo de la deuda pública, que no sólo le permita a este gobierno resolver sus problemas inmediatos de caja, sino que reduzca la carga fiscal del próximo gobierno, independientemente de quién resulte ganador en las elecciones del 2009 y que permita realizar las inversiones para el desarrollo social y económico que El Salvador necesita.

Se trata de un acuerdo con sentido de urgencia nacional que no puede esperar hasta conocer los resultados de las elecciones y que debe centrarse en los siguientes aspectos:

. El refinanciamiento de la deuda.

. El compromiso de definir una política de endeudamiento externo de corto, mediano y largo plazo.

. La obtención de nuevos préstamos para ser utilizados en programas de emergencia para ayudar a las familias más pobres, tanto rurales como urbanas, y para proyectos de salud, educación y agua potable.

. El compromiso de los partidos políticos de que independientemente quien llegue al poder se promoverá la búsqueda de un acuerdo nacional sobre el tema fiscal con el propósito de resolver de manera gradual el grave problema de las finanzas públicas.

Amigos y amigas,

Aspiro a conducir el Estado con firmeza y austeridad, y sobre todo, con honestidad.

No daré un paso en contra de la letra y el espíritu de nuestra Constitución.

Gobernaré, si la voluntad popular así lo expresa, con la ley en la mano.

No invocaré, como otros hacen , el nombre de Dios en vano, mientras abandonan su fé cristiana y el amor al prójimo.

Me propongo impulsar y consolidar la unidad de todos los salvadoreños y salvadoreñas para hacer de El Salvador la economía más dinámica de Centro América.

Muchas Gracias.